Drama social para vendedores informales de Chapinero

Cuatro días completaron los vendedores informales que se ubican en la localidad de Chapinero, específicamente los de la calle 63 entre carreras 13 y Caracas sin poder expender sus productos y en consecuencia no poder llevar un sustento a sus familias producto de acciones policiales intimidatorias que se vienen presentando, desconociendo su derecho al trabajo.

“Desde el lunes vendedores de este sector se están viendo impedidos para efectuar sus ventas informales porque un camión de la policía y los mismos uniformados, argumentando que hay problemas de seguridad en la zona, les impiden realizar las ventas como si los vendedores fueran los causantes de la inseguridad en una clara acción estigmatizadora”, declaró la concejal Xinia Navarro quien ha liderado causas en defensa de los vendedores ambulantes.

Un drama social conlleva estas restricciones para las familias que derivan su sustento de las ventas. “Para los vendedores el mínimo vital es diario y si ellos no trabajan no pueden comer ni devengar el sustento para sus familias, pero el alcalde local esto no lo considera y por el contrario atendió una reunión con una arrogancia lamentable y displicencia con las clases populares”, expresó Navarro a propósito de una cita con el alcalde local de Chapinero, Hernando Quintero, la cual no dejó ninguna solución planteada por el mandatario local.

La concejal Navarro ha señalado que a los vendedores hoy no se les ofrecen alternativas reales porque las capacitaciones que brinda el Instituto para la Economía Social, Ipes, no son opciones ciertas de trabajo. “Esto para los vendedores no es un real sustento para vivir porque se requiere algo de igual o superior condición económica a las ventas informales”.

Para los comerciantes entre tanto la situación es compleja. Rafael Amaya, por ejemplo, quien vende jugo de naranja, afirma que ya se encuentran desesperados. “Si nos sacan qué nos ponemos a hacer. No hay alternativas ni opciones y lo que nos brinda el Ipes no nos llena las expectativas. Tenemos una problemática con vendedores entre quienes hay personas de la tercera edad o en condición de discapacidad. Nosotros podemos llegar a acuerdos en cuanto al espacio que ocupan los puestos, seguridad, basuras, todo se puede acordar”, señaló Amaya en una visible posición conciliadora.

John Rivera, quienes es líder de los vendedores, aseguró que con estas acciones “pasan por encima de la Constitución política, del bloque jurisprudencial y las actuaciones de ellos son arbitrarias, encaminadas a violentar los derechos de los vendedores ambulantes. No hemos tenido con qué comer un plato de comida, se está aguantando física hambre. Esto no es así, debemos es buscar un dialogo cordial, pero hasta el momento el alcalde local no ha mostrado un mínimo de humanidad”.

Stella Acosta, por su parte, mujer de 51 años que vende tinto y otras bebidas calientes, y quien tiene enfermo a su esposo de 62 años, advierte que no sabe cómo va a hacer para pagar sus obligaciones si no se le permite trabajar: “La policía nos saca corriendo y tenemos que pagar arriendo y comer, la situación es compleja. ¿Por la edad en dónde busco trabajo?”, se pregunta la señora Stella visiblemente afectada por la situación.

La concejal Navarro solicitó al secretario de gobierno Juan Miguel Durán que establezca de manera inmediata una mesa de trabajo con los vendedores de la zona incluyendo al alcalde local de Chapinero y se logren alternativas reales o acuerdos para que no sigan siendo perseguidos y así devengar un sustento para las familias en condiciones dignas.

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